Le dieron 10 casos en el mundo, ningún tratamiento y una frase: "vete a tu casa". Juan Lucas Martín pasó meses postrado, le dijeron que nunca volvería a caminar, correr ni nadar. Hoy corre triatlones. Pero en este episodio no venimos a vender milagros: venimos a separar lo que la ciencia sí respalda (estrés crónico, meditación, aceptación) de lo que entra en terreno de fe.
Hablamos de la enfermedad como despertador, del miedo a la muerte, del desapego, del "beneficio secundario" de seguir enfermo, del positivismo tóxico y de la diferencia entre aceptar y rendirse. Mauro pone el contrapeso clínico; Juan Pablo, la conexión humana. Y le preguntamos de frente: ¿dónde está el límite de lo que la mente puede hacer?
No es autoayuda. Es una conversación incómoda sobre dolor, fe y lo que de verdad podemos controlar.