En este episodio de Juan Pablo e Iván Mauricio se van de frente con una realidad incómoda: vivimos agotados, hiperexigidos, desconectados y creyendo que el problema somos nosotros, cuando muchas veces lo que hay es una sociedad que nos empuja a rendir sin parar, a sonreír aunque estemos vacíos y a confundir tristeza con debilidad.
En este episodio hablamos del cansancio existencial, la anestesia emocional, el positivismo tóxico, la espiritualidad light, la crisis de la masculinidad, la desconexión emocional en los hombres y la presión constante de un sistema que nos obliga a producir, aparentar y seguir aunque por dentro estemos apagados.