"Casi me muero, literalmente." Juan Pablo confiesa lo que le pasó por ponerse mal la dosis de una inyección de moda para bajar de peso. Y a partir de allí comienza una conversación incómoda sobre algo que casi ningún hombre admite: también nos intervenimos estéticamente. Lo hacemos callados, pagando en efectivo, avergonzados y —lo peor— muchas veces sin información.
Con el Dr. Galán, médico especializado en estética y antienvejecimiento, hablamos de frente sobre el botox masculino, el reemplazo hormonal, los péptidos, el TRT y la línea que separa cuidarse de obsesionarse. Pero el verdadero tema no es la vanidad: es quién te pone la aguja. Porque hoy cualquiera inyecta en una peluquería, y eso sí mata.
Mauro pone el contrapeso humano y psicológico: qué hay detrás del hombre que llega "por un retoque" pero en realidad arrastra una inseguridad de años. Y nos preguntamos de frente: ¿en qué momento un hombre se abandonó a sí mismo?
No es un comercial de clínica. Es una conversación sobre vergüenza masculina, salud y la cultura del "milagro" que vende redes sociales.